Una buena Brújula

23 de febrero de 2008

En la edición de hoy sábado 23 de febrero, el suplemento literario Brújula del periódico El Deber incluye un par de notas que este Toborochi desea compartir con ustedes.

Vale la pena mencionar aquí que -a falta de revistas especializadas en arte y literatura- la Brújula nuestra de todos los sábados ha llegado a convertirse en un artículo de consumo indispensable.

Por esa razón hacemos llegar nuestro agradecimiento a los periodistas "culpables" de que -al menos una vez por semana- los imprescindibles nombres de Cortázar, Sábato, Poema, Canto, Morrison, Cine, Beatles, Wittgenstein, etc. , etc. sean publicados en nuestra ciudad anillada.

Aclaración pública

También es oportuno aclarar que la persona que realizó la entrevista a la Dra. María Inés Zaldívar acerca de la obra de Gabriela Mistral es Claudia Gonzáles, mi eficiente colega en el área de comunicación del Centro Simón I. Patiño.

Aclarado esto, paso a remitirles los links arriba mencionados.

¡Que sea un fin de semana digno de la autobiografía!

8 comentarios:

GuitarreroCantor dijo...

Hno, que belleza ver tus textos en el periodico, me parece acertado y sobre todo alentador la vision que tenes de esta hermosa ciudad, que nos abrazo a todos.

Estrechon de manos.

Toborochi dijo...

Guitarrerocantor:

Te agradezco enormemente el apoyo. ¿Lo regamos con unos tintos right now?

Un abrazo.

RONALDO dijo...

Recién leí hoy la nota. Salió muy bien todo... miechi... puro personalidades en esa nota. Ja Ja Ja. nos vemos en el show esta noche.

Toborochi dijo...

Querido:

Será un placer el verte allá.
Un abrazo.

buenaventuras dijo...

nuestras letras juntas... me emocionè cuando lo ví

Toborochi dijo...

Buenaventuras:

"Mi tu". Me encantan tus textos...

Como siempre, un abrazo ahuyentadistancias.

Sergrito dijo...

q mal suena esto (porque los conozco a los dos): pero me parece que el aporte de ambos es muy importante para Brújula. Adelante. Un abrazo a la distancia.
Sergio

Anónimo dijo...

Muy buno eso de que se leerá tanto como se come churrasco. Felicidades.

Roberto Navia